Existe principalmente dos tipos de seguridad en el tema de protección contra robo.
Protección perimetral, protege de accesos a la parcela y a la misma vivienda a través de puertas y ventanas. Principalemente se utiliza barreras infrarrojas de exterior en vallas, el jardín y ventanas y puertas; y sensores de contacto magnético de puerta/ventana y sensores de rotura de cristal.
Protección de interior, protege de intrusión dentro de la misma vivienda. Se utiliza normalmente sensores de detección de movimiento con tecnologías infrarroja y ultrasónica.